America Latina: Internet o InterNOT
Adolfo Casari

Aunque la gigantesca red de computadoras interconectadas ha
tomado cuenta de Estados Unidos como si fuera un huracán -el
número de usuarios crece a un ritmo de 8% mensual-, hasta ahora
ese fenómeno no existe en América Latina.
De las cerca de cinco millones de conexiones a Internet
existentes en el mundo, solo 0,3% se encuentran en América
Latina. De estas, la mayoría pertenece a universidades. En
contraste, el mercado latinoamericano de equipos y programas
representa entre dos y tres por ciento del mercado mundial.
Entonces, qué es lo que está pasando?
Parte del problema es que varios usuarios en América Latina
desconocen el potencial y los beneficios de Internet. El mayor
inconveniente, sin embargo, es la falta de infraestructura,
porque una infraestructura es necesaria para maximizar el uso en
los negocios y especialmente entre las personas. La primera cosa
a hacer es estar conectado. Para hacerlo Ud. necesita una
computadora, un modem y una cuenta en una institución o en una
empresa que ofrezca la conexión a Internet. Aquí es donde
comienzan las dificultades.
En América Latina, las opciones de conexión están limitadas a las
ofrecidas por las universidades. La razón es simple: fue en el
medio académico estadounidense en donde nació y fue desarrollada
Internet hace 25 an~os. A falta de una verdadera conexión a
Internet, en América Latina debemos acudir a los servicios de
diversas BBSs (Bulletin Board Systems), que ofrecen sólo una
pequeña parte de la oferta de Internet. Las BBSs se han
convertido en clubes de usuarios que se comunican por computadora
para el intercambio de información en áreas de interés común.
Estos clubes varian desde pequeñas colectividades de 15 a 20
personas hasta los sistemas mayores con más de 100.000 usuarios.
En Estados Unidos, las conexiones son hechas primariamente por
empresas, tales como UUNET, NetCom, y cientos de pequeños
proveedores de acceso local y de contenidos, tales como
CompuServe y Delphi, varios de los cuales ofrecen ahora a sus
afiliados acceso a las entradas de Internet. -Y miren Ustedes!
Las compañías telefónicas estadounidenses están viendo en el
tráfico de Internet una gran oportunidad de negocios. MCI, AT&T,
y diversas compañías telefónicas regionales de este país están
suministrando acceso que van desde líneas telefónicas
tradicionales hasta líneas digitales de alta capacidad (T1 o ISDN).
En Brasil hay buenas y malas noticias. Las buenas noticias son
que 250 usuarios están probando una nueva conexión a Internet
provista por Embratel, la empresa telefónica estatal de larga
distancia. Se calcula que habrá 12.000 suscriptores en el primer
an~o, 60.000 en el segundo y 120.000 en el tercero. Tales
incrementos siguen el mismo patrón de crecimiento registrado por
Internet en el resto del mundo. El servicio incluye conexiones de
salida a una velocidad de 28.800 bps (bits por segundo) hasta las
ultrarrápidas de 2:000.000 bps, que se supone en principio sean
para ser usadas por empresas. Una conexión de salida típica
funciona a una velocidad de 9.600 bps.
Las malas noticias son que Embratel quiere ser el único
proveedor. Y, lo que es peor, Embratel puede garantizar la
calidad de las trasmisiones solo dentro de su red interestadual.
Numerosas regiones de Brasil, incluyendo San Pablo y Río de
Janeiro, trabajan todavía con centrales analógicas, el peor
enemigo de las trasmisiones de buena calidad. Carlos Afonso,
responsable técnico de Alternex, una BBS con sede en Rio que
ofrece conexiones a Internet, cre que con el estado actual de las
líneas telefónicas en ciertas regiones es difícil llegar ikncluso
los 9.600 bps. A una velocidad menor, el servicio es demasiado
lento.
Los mayores temores en torno a la ofensiva de Embratel se
refieren a la calidad y el costo del nuevo servicio. La
administración estatal de las comunicaciones en Brasil ha llevado
las conexiones telefónicas a costos excesivamente altos (una
línea puede costar hasta US$ 5.000.=), lo cual ha reducido el
número de usuarios. Es más, más tarde o más temprano, la
tentación de monopolizar puede poner en riesgo a muchas BBSs
brasilen~as (el único acceso abierto para los usuarios no-
universitarios). Estos servicios de BBS deben contratar la
conexión internacional a través de Embratel.
La situación en México parece ser más favorable ahora que
existen, fuera de las universidades, cuatro otros proveedores en
Ciudad México y uno más en Monterrey. Sin embargo, a pesar de la
proximidad de México a Estados Unidos, la conexión hacia el
arriba de la frontera vía Telmex es cara, aunque de ahí en
adelante es más barata (...)
En Argentina, la infraestructura de telecomunicaciones crea una
barrera para Internet. Telintar, un monopolio privado de larga
distancia controlado por las compañías telefónicas locales -
Telefónica Argentina y Telecom- es por ley la única autorizada
para ofrecer servicios de trasmisión pública de datos, lo cual
incluye las conexiones a Internet. Esto significa, en la
práctica, que un servicio de BBS no puede entregar el más deseado
servicio de Internet: la World Wide Web (...)
(Nota: uno de estos servicios de BBS, el nodo Wamani, miembro
argentino de la red APC, que ofrece las conexiones electrónicas a
ONGs y usuarios individuales, se comunica con el exterior a
través de la Universidad de Buenos Aires)
En Chile, con su infraestructura liberalizada y digitalizada de
telecomunicaciones, las cosas funcionan mucho mejor. Dos
proveedores -la Red Universitaria Nacional (REUNA), conectada a
la Universidad de Chile, y la Red de Computadoras (RdC) de la
Universidad Católica- ofrecen acceso completo a Internet. De
acuerdo con la Sociedad Internet, Chile es el tercero en la
región en número de conexiones -en la actualidad del orden de las
4.000- y registra el más alto ritmo de crecimiento en América
Latina. Dando una idea del futuro, REUNA utiliza su propia red y
está reclutando publicaciones locales para la creación de un
kiosko virtual en donde los usuarios puedan participar en
teleconferencias. Para distribuir el acceso a Internet, REUNA
está buscando asociarse con empresas que tienen conexiones a
Internet en Estados Unidos. Por su parte, RdC fue obligada a
bajar sus tarifas a la mitad como resultado de la competencia con
REUNA y se adelanta que esta competencia continuará.
A pesar de este heterogéneo panorama, tal vez un espejo de las
diferencias económicas y socio-culturales de la región, América
Latina está entrando en línea. La pregunta es: Será lo
suficiente rápido como para agarrar la ola? Si no es así, será
para siempre un expectador distante de la Era de la Información.

Instituto del Tercer Mundo, Montevideo Uruguay.
* Artículo de Adolfo Casari (acasari@lascar.puc.cl), publicado en
"OnTheInternet", revista de la Internet Society, N'2 de mayo-
junio de 1995).
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